Recibimos con enorme alegría a un grupo de visitantes de Tucumán, encabezado por el Rabino Salo Nusbaum, exmoisesvillense, quien no pudo ocultar la emoción tan profunda e indescriptible que significó volver a su pueblo.
En el grupo también nos acompañaron otros exmoisesvillenses, personas con raíces familiares en Moisés Ville y otras que, sin tener un vínculo de origen, se sumaron con el corazón abierto a vivir esta experiencia.
Fue mucho más que una visita guiada. Fue un reencuentro con la historia, con los recuerdos, con las raíces y con los afectos.
Recorrimos nuestros lugares históricos, compartimos anécdotas, recuerdos y vivencias. Rezamos juntos en nuestra querida Sinagoga, nos abrazamos y cantamos. Y entre palabras, miradas y abrazos, llegaron las lágrimas de emoción.
Hubo momentos difíciles de poner en palabras, de esos que se sienten profundamente y que nos recuerdan que Moisés Ville no es solamente un lugar en el mapa: es memoria, identidad, pertenencia y emoción.
Desde el Museo, agradecemos de corazón esta visita tan especial. Nos llevamos el regalo de haber compartido un encuentro inolvidable.
Porque hay raíces que nunca se pierden, caminos que siempre nos traen de regreso y emociones que solamente Moisés Ville puede despertar.
¡Gracias por venir, por compartir y por emocionarnos junto a nosotros! ❤️

